Con Catequesis

CATEQUESIS BASICA  Y   FORMACIÓN BÍBLICA

Catequesis viene después de la evangelización, la didajé es el segundo momento después del kerigma.  En la etapa pastoral, en el marco de comunidad eclesial, se debe tener un cauce bien organizado y sistematizado de catequesis.  Por eso después de la respuesta a la evangelización en Hechos 2,38,  viene la continuación en Hechos 2,42 con la enseñanza de la doctrina (διδαχη de los apóstoles. En el  Nuevo Testamento se llama διδαχη,  junto con los términos διδασκεiν y διδασκαλος; pero “muy pronto se llamó catequesis, al conjunto de esfuerzos emprendidos en la Iglesia para hacer discípulos”  dice el Papa en el número primero de Catechesi tradendae.

Διδαχη doctrina y  κατηχεσις– enseñanza, o instruc­ción doctrinal son los términos usados para ese segundo momento del Ministerio de la Palabra.

Entre evangelización y catequesis no hay separación ni oposición, pero tampoco identificación pura y simple, sino relaciones estrechas de integración y complementariedad recíproca ”  CT 18

Según Catechesi tradendae la catequesis no debe ser improvisada, sino ordenada, sistemática, programada, completa, y a todos, y por tanto gradualizada. CT 21

Hay un significado y un uso sólo etimológico de catequesis como enseñanza o instrucción doctrinal, y en ese sentido cualquier enseñanza religiosa es catequesis; pero hay una significación consagrada, tradicional en la Iglesia, por la que catequesis es una enseñanza específica, después del kerigma, básica y elemental, pero completa, que corresponde a una iniciación cristiana integral, que no llega ni se mete a desarrollos teológicos ni a exégesis bíblica científica.

El Directorio catequístico general, Catechesi tradendae, y el Ordo de iniciación cristiana de adultos,  deben ser conocidos para lo que debe ser la catequesis. Importante es el documento emitido por el Consejo internacional para la catequesis, en octubre de 1988, sobre “La catequesis de adultos en la comunidad cristiana“. (CACC) Documento asumido por la Congregación del Clero del cual el Consejo es un órgano consultivo.  Documento presentado públicamente en la Pascua de l990.

“La catequesis es un camino para marchar en el seguimiento de Jesús. Como dice CT 44, la mayoría de los católicos son, como adultos, verdaderos catecúmenos.  Y estos los podemos agrupar en estas categorías : adultos de regiones descristianizadas; adultos catequizados de niños, alejados de la fe; adultos con una catequesis mal orientada o mal asimilada; adultos bautizados de infantes, sin haber sido catequizados, y se han quedado a nivel de catecúmenos. CACC 18

Una comunidad no puede ser llamada completamente cristiana si no tiene una catequesis orgánica de todos sus miembros, teniendo la catequesis de adultos como elección central. 25

En el proceso de la catequesis de adultos es importante el interés e involucramiento de la comunidad que acoge y sostiene al adulto. Éste madura su fe no ante todo aprendiendo nociones, sino compartiendo la vida de una comunidad cristiana en la que es un miembro que da y recibe.   Y esta catequesis debe realizarse con provecho en cada una de las comunidades, al interior de un proyecto orgánico de pastoral. 27-28  

La catequesis es una etapa del desenvolvimiento total de la evangelización (EN 17, CT 18) y consiste en una primera profundización elemental, integral y sistemática (CT 21) de la fe recibida en el bautismo y que debe llegar a su plena madurez en Cristo. 32

La catequesis es distinta, aunque inseparable, del primer anuncio, sea  por la primera vez a los que nunca lo han oído, sea la reevangelización para los que lo han olvidado. También es distinta de una catequesis de ocasiones informales aptas para alimentar la fe donde se presenta fragmentariamente.

Ella prolonga el mensaje del kerigma explicitándolo; propone los contenidos de la fe católica: los artículos funda­mentales del Credo; conduce de manera estructurada y orgánica, aunque elemental, al camino de la fe.  32.

La conversión al Señor, propia del kerigma, desemboca en la adhesión a una comunidad cristiana de la que se comparte el estilo de vida de discípulos de Cristo. La catequesis de adultos tiende a hacer madurar una decisión consciente y firme de vivir el compromiso de la fe por medio de la pertenencia a la comunidad cristiana.  37.

Es indispensable que se tenga un programa catequético sistemático y organizado (itinerarios), con fines precisos, continuidad y periodicidad de encuentros y reuniones, con una programación inteligente, más allá de las formas ocasionales o puntuales de catequesis de adultos. 59.

Para eso se necesita tener en la Parroquia un sistema catequético completo y ordenado por niveles donde se tengan todos los elementos de una catequesis básica. Hay que tener modelos e itinerarios catecumenales, teniendo el catecumenado como modelo de toda catequesis, fuente de inspiración de toda catequesis fundamental, pero integral.  59.65

Todo modelo catecumenal tiene tres etapas básicas : Kerigma, primer anuncio que pone al adulto frente al compromiso de la conversión; catequesis básica que introduce a los elementos fundamentales del Credo, a la celebración litúrgica, a la vida cristiana; y la mistagogía que completa la catequesis.  67.

En el marco de la Parroquia, lugar privilegiado de la catequesis, la catequesis se realiza en la comunidad reflexionando juntos sobre la Palabra de Dios, celebrándola por la oración y descubriendo la importancia en la vida cotidiana en su situación social. CACC 61-62

Cualquier itinerario cate­cumenal incluye una pre-evangelización que despierta la demanda religiosa; retoma la etapa kerigmática o primer anuncio del Evangelio; y luego la catequesis en sentido estricto. La catequesis de adultos supone la necesaria inserción en una comunidad pequeña eclesial.  68-69.

Todos estos textos nos señalan la importancia y lo que debe ser una adecuada no reducida a la pre-sacra­mental, y éstas mucho mejor hechas.

La catequesis de niños no debe reducirse a una preparación inmediata a la primera comunión, sino ser una verdadera Escuela de Formación en la Fe, idealmente desde la edad pre-escolar  hasta la secundaria (3-14).

Los n i ñ o s,  que van a la Escuela cinco días a la semana, 4 ó 5 horas diarias, deberían dar un diezmo de su tiempo escolar, asistiendo unas dos horas semanales a la Escuela de Formación en la Fe.


Catequesis básica e itinerario cristiano

Este  taller tiene como titulo “Catequesis básica de adultos e itinerario cristiano”. El título en si ya nos está guiando a lo que hemos de ver durante el tiempo dedicado al mismo.

Para este desarrollo, quisiera partiéramos de un escrito conseguido en Aciprensa sobre la sobre catequesis fundamental que dice: catequesis es profundizar en el mensaje evangélico para educar la fe.

Profundizar: es conseguir más de lo que se tiene. Por eso, la catequesis no es el primer paso hacia la fe. Se presupone que ya se consiguió con la primera evangelización.

Mensaje evangélico: es la doctrina de Cristo. Pero entendida como la ve la Iglesia, (no interpretada según mis conceptos).

Educar: es hacer crecer la semilla que Dios depositó en el alma el día del Bautismo. No busca tanto dar muchas informaciones sobre el mensaje de Cristo. (Fin de la cita)

 Para mejor conceptualización sobre estos planteamientos, sugerimos ir a de la fuente citada ya que sigue abundando en ese tenor.

Tomemos en cuenta que se habla de una catequesis básica, como herramienta para encaminarnos en el discipulado.

Es básica, tomando en este sentido, la definición gramatical del diccionario; “básico, de la base sobre la que se sustenta una cosa”, la catequesis en la vida del discípulo es fundamental, es decir, que es indispensable o esencial.

No obstante, la catequesis ha de ser secuencial, viene después del encuentro con Cristo, es ilógico llegar a ella si antes no se ha tenido primero ese encuentro con Él mediante el Kerigma.

El Kerigma y la catequesis están vinculados estrechamente, esa luz de vinculación y necesidad secuencial Kerigma-catequesis, nos la arroja el magisterio de nuestra Iglesia. Consultando el Documento de Santo Domingo, leemos: (n. 33)

“Desde la situación generalizada de muchos bautizados en América Latina, que no dieron su adhesión personal a Jesucristo por la conversión primera, se impone, en el ministerio profético de la Iglesia, de modo prioritario y fundamental, la proclamación vigorosa del anuncio de Jesús muerto y resu­citado (Kerigma; RMi 44), raíz de toda evangelización, fundamento de toda promoción humana y principio de toda auténtica cultura cristiana”. Estas palabras las dijo el Sumo Pontífice en aquel momento, y que hoy tenemos en los altares como  San Juan Pablo II, en el discurso inaugural de la IV CELAM, 25)

Después de haber recibido la fe inicial mediante el bautismo, es necesario tener esa experiencia personal de encuentro con el Señor siendo ya adultos, por ello, vivida la etapa de la evangelización, de la escucha y recepción del Kerigma, los que fueron receptores han de continuar su proceso de formación mediante una catequesis sistemática.

 Por tanto, los adultos que ya han vivido la experiencia del encuentro con Cristo, han de ser educados en el seguimiento fiel de Jesús, ya que, tal como lo expresó San Juan Pablo II en su visita al hermano país de México, en 1990; “Sería un error catequizar sin haber evangelizado todavía, como sería también un error evangelizar sin atender luego a la instrucción recibida. (Hom. En Veracruz, 1990)

En el ministerio profético de la Iglesia es de suma importancia la educación en la Fe de los discípulos de nuestros días través de un itinerario que la Iglesia a de ofrecer y cada fiel a de seguir.

Una catequesis permanente y progresiva, como lo sugiere Aparecida, debe ser un verdadero catecume­nado que alimente, fortifique y estructure la fe inicial.

Es urgente, decía el Papa Paulo VI “un catecumenado para un gran número de jóvenes y adultos que, tocados por la gracia descubren poco a poco la figura de Cristo y sienten la necesidad de entregarse a Él” (EN 44).

El catecumenado es un camino, un tiempo de formación en la fe y en la vida conforme al Evangelio. La Catequesis debe ser un verdadero catecumenado que pro­porcione los elementos fundamentales para la nueva vida:

Estos son:

  • Iniciación a la vida evangélica y a un estilo de vida cristiano.
  • Iniciación a la oración personal y litúrgica.
  • Iniciación a los sacramentos.

En este tiempo se va formando al nuevo creyente para que sea:

  • Apto para vivir según el Evangelio, transformando su vida en fun­ción de las exigencias del mismo.
  • Apto para vivir en la Iglesia y en comunidad.
  • Apto para participar en la misión de la Iglesia.

Desde SINE, se ofrece a la Iglesia en todas sus instancias un itinerario catequético para esas Diócesis, y/o parroquias que no tengan organizada así, sistemáticamente la Catequesis, tanto para adultos como la catequesis infantil con la escuelita de la fe.

Afortunadamente el Espíritu Santo le mostró al Padre Alfonso Navarro, en las fuentes mismas de la Iglesia, como estructurar un itinerario catequético sistemático, que no viene solo porque se presenta una eventualidad, sino más bien como proceso permanente, y así lo vino a corroborar y sustentar el Episcopado Latinoamericano en Aparecida, Brasil en el 2007.


Aspectos fundamentales del proceso:

Para describir el proceso formativo, Aparecida destaca cinco aspectos fundamentales que afloran de diversa manera en cada etapa del camino, pero que se compenetran íntimamente y se alimentan entre sí.

Son diversas etapas de un mismo proceso:

El encuentro con Jesucristo: La primera etapa es el encuentro con Jesucristo, (…el anuncio del Kerigma y la acción misionera de la comunidad…)

La conversión: La segunda etapa es la conversión que corresponde a la respuesta inicial de quien ha escuchado al Señor con admiración, cree en él por la acción del Espíritu y se decide a seguirlo cambiando su forma de pensar y vivir.

El discipulado: El tercer aspecto es la vida de discípulo que corresponde a un estadio de mayor madurez en el seguimiento del Maestro; por eso, la catequesis permanente…

La comunión: El cuarto aspecto es la vida cristiana vivida en comunidad…

La misión: La última etapa es la misión, ya que el discípulo que conoce, ama y sigue a su Señor se ve en la necesidad de compartir con otros su alegría de ser enviado a anunciar al mundo a Jesucristo muerto y resucitado, a hacer realidad el amor y el servicio a los más necesitados, a construir el Reino de Dios. No hay verdadero discipulado sin la misión. (DA. 278)

Enfatizando en el elemento de la catequesis, el Documento Conclusivo de Aparecida nos dice; “La catequesis no debe ser solo ocasional, reducida a los momentos previos a los sacramentos o a la iniciación cristina, sino más bien un itinerario catequético permanente”. DA 298. En ese sentido, cuando hablamos de que sea un itinerario cristiano, es refiriéndonos precisamente a ese planteamiento que hacen los obispos en la V Conferencia del CELAM.

Así como los mismos obispos dicen en Aparecida; “«…El Kerigma no es sólo una etapa, sino el hilo conductor de un proceso que culmina en la madurez del discípulo de Jesucristo»”. (cf. DA. 278 a) Ellos mismos van a decir más adelante; “…«Proponemos que el proceso catequístico formativo adoptado por la Iglesia para la iniciación cristiana sea asumido en todo el Continente como la manera ordinaria e indispensable de introducir en la vida cristiana, y como la catequesis básica y fundamental. Después vendrá la catequesis permanente que continúa el proceso de maduración en la fe, en la que se debe incorporar un discernimiento vocacional y la iluminación para proyectos personales de vida.” (cf. DA. 294)

Como vemos, aunque se trate de la catequesis como proceso, es impensable divorciarla del Kerigma, de la evangelización. En Catechesi Tradendae de 1979 de San Juan Pablo II, encontramos el siguiente texto haciendo énfasis en esta estrecha relación; “«Entre evangelización y catequesis no hay separación ni oposición, pero tampoco identificación pura y simple, sino relaciones estrechas de integración y complementariedad recíproca»” (cf. CT 18)

Después dirá que la catequesis debe ser ordenada, no improvisada, sistemática, programada, completa, y a todos y por tanto gradualizada. (cf. CT 18)

Hemos de tener claro que; “«hay un significado etimológico de catequesis como enseñanza doctrinal, en ese sentido cualquier enseñanza religiosa es catequesis»”, esto nos dijo el padre Navarro en el tema CATEQUESIS Y FORMACIÓN BÍBLICA, en el libro Plan Diocesano de Misión y Pastoral Integral “«Perosigue diciendo ahí el padre Alfonsohay un significado consagrado, tradicional en la Iglesia, por el que CATEQUESIS es una enseñanza específica, básica y elemental, pero completa, que corresponde a una iniciación cristiana integral»”, concluye esa parte el padre Navarro.

El Kerigma es el hilo conductor, nos dice Aparecida, la Catequesis es, – según lo planteara San Juan Pablo II en  Catechesi Tradendae, un camino, marchar en el seguimiento de Jesús y por lo tanto se ha de seguir todo un itinerario cristiano desde la Evangelización Fundamental.

Tomemos nuevamente el punto de la complementariedad Kerigma-Catequesis. Durante muchos años, lo que se conoce como COINCAT (Consejo Internacional para la Catequesis) dependía totalmente de la Congregación para el clero, hace un par de años, justo al finalizar el Sínodo de los Obispos en dos mil doce (2012), el Papa emérito, Benedicto XVI lo trasladó al Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, creado por él en junio de 2010.

Es decir, hasta en las estructuras departamentales pontificias, se enlaza una cosa con otra.

El Consejo Internacional para la Catequesis es un organismo de la Santa Sede que tiene como finalidad cooperar con el Santo Padre en la transmisión de la fe y la formación permanente de los católicos a través de la catequesis.

El Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, cuyo primer secretario nos acompaña en este VIII Congreso Internacional de SINE, de igual manera tiene la finalidad de colaborar con el Santo Padre en la Nueva Evangelización ante la grave crisis que el proceso del secularismo produce en el sentido de la fe cristiana y el papel de la Iglesia.

Cuando nombraron al Arzobispo de Arequipa (sierra sur del Perú), S. E. R. Mons. Javier del Río Alba, miembro del COINCAT, el Arzobispo recordó que; “la catequesis es fundamental para la transmisión de la fe cristiana a las nuevas generaciones y a aquellos que se han alejado de Dios engañados por los ídolos de este mundo”.

El COINCAT, hace ya varios años, publico un documento en el cual dice, entre otras alusiones importantes; “«Una comunidad no puede ser llamada completamente cristiana si no tiene una catequesis orgánica de todos sus miembros, teniendo la Catequesis de Adultos como elección central»”  CACC 25 (Catequesis de Adultos en la Comunidad Cristiana) este documento fue presentado públicamente en la pascua de 1990.

El ser humano, en bella expresión de Gabriel Marcel, (Dramaturgo y filósofo francés), es un homo viator (Hombre Viajero). La vida humana es, pues, un itinerario hacia la plena realización de uno mismo. Aplicada a la vida espiritual, la noción de itinerario subraya la idea de crecimiento. El progreso en el camino espiritual es constante, pero no lineal, dada la presencia del pecado. Incluye momentos de plenitud, de estancamiento e incluso de retroceso. Dentro del crecimiento se dan las crisis y las noches, que, asumidas con libertad y sabiduría, permiten seguir avanzando con mayor profundidad.

Concluimos presentando los requisitos para un itinerario, conceptualizados por el padre Stefano de Fiores, teniendo en cuenta los desafíos actuales, donde presenta algunas exigencias para un correcto planteamiento del itinerario espiritual hoy, que debe ser:

  • Personalizado.  (Dirigiéndose a la persona en particular). La aguda conciencia de que todo ser humano es original e irrepetible elimina los esquemas demasiado uniformes, que no respetan los diferentes ritmos de maduración.
  • Contextualizado. (Refiriendo a la acción de poner a alguien en un contexto específico. Esto significa rodearlo de un entorno y de un conjunto de elementos que han sido combinados de una manera única y probablemente irrepetible a fin de permitir que se obtenga una mejor comprensión del todo). La asunción de la condición humana histórica y de sus compromisos de liberación rechaza un camino al margen de la vida social desarrollada en el espacio y el tiempo.
  • Eclesial comunitario. El despertar de la conciencia eclesial y la valoración de la vida comunitaria se oponen a un itinerario orientado de forma individual a la salvación y la perfección del alma. El camino espiritual ha de plantearse en el marco de una eclesiología de comunión, de diálogo entre las formas de vida, y en el ámbito de las relaciones interpersonales.
  • Integral e integrador. La afirmación de las ciencias psico-sociológicas hace necesaria la confrontación entre la maduración humana y la cristiana. El itinerario espiritual no puede verse como una subida gradual y armónica puesto que no está exento de contradicciones y de crisis, propias de todo camino humano.

En el Itinerario cristiano, la catequesis es un deber sagrado y un derecho imprescriptible para la Iglesia, pudiéramos decir que no pierde vigencia o validez. Es un deber al que ha de darle prioridad: debe ocupar un lugar privilegiado en sus proyectos pastorales.

Así como la Evangelii Nuntiandi insiste en la necesidad de que haya programas pastorales en los que la Evangelización sea el aspecto fundamen­tal, así la Catechesi Tradendae señala que la Catequesis debe ocupar un lugar primordial en la misión de la Iglesia. Es claro que la Iglesia debe privilegiar el Ministerio de la palabra: Evangelización y Catequesis.

Bibliogr. Documento de Aparecida, CEM – La Experiencia espiritual, hoy, Tullo Goffi, Ed. Sígueme – Teología Espiritual, S. Gamarra, BAC – Teología de la Perfección Cristiana, Antonio Royo Marín, BAC., – Acercar el cielo, Antonio Mas Arrondo, Sal Terrae.

Otras fuentes.

1 Comentario
  1. OSBALDO CAMACHO MERCHANT 9 meses

    BUEN DIA DIOS CON USTEDES ME GUSTARIA RECIBIR INFORMACION DE QUE ES Y CUALES SON LAS FUNCIONES DE UN SUPERVISOR Y ANIMADOR DE PEQUEÑA COMUNIDAD SOY NUEVO EN UNA COMUNIDAD Y ME NOMBRARON PASTORCITO. SOY DE TUXTLA GUTIERREZ CHIAPAS MEXICO

    GRACIAS

    OSBALDO CAMACHO MERCHANT

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